Duelo: qué es, sus fases y cómo superarlo

Duelo: qué es, sus fases y cómo superarlo
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Hace unos días conocíamos el terrible desenlace del suceso que tenía a toda España y parte del resto del mundo pendiente de las noticias: la caída de Julen en un pozo de más de 70m de profundidad.Sucesos como este dejan una profunda huella y desencadenan un proceso de duelo en todas las personas implicadas. Lógicamente, no afectan de la misma manera a todas las personas. Generalmente, a mayor implicación en el caso y a mayor cercanía con la persona fallecida, mayor es el impacto emocional. No obstante, también puede despertar emociones muy intensas en personas que no tuvieran una relación directa, en este caso con Julen.

Quiero que este artículo sirva para transmitir la idea de que el duelo es un proceso normal cuando sufrimos una pérdida.

¿Qué es el Duelo?

Si buscamos la palabra duelo en Google, la definición que obtenemos es: “dolor o aflicción causados por la muerte de alguien”. Si bien es cierto que tradicionalmente se ha utilizado esta palabra para referirnos al proceso desencadenado por la muerte (generalmente de un ser querido), es necesario ampliar esta definición.

No solo perder a un ser querido nos lleva a un proceso de duelo. Cualquier pérdida puede desencadenarlo. La pérdida de un trabajo, mudarnos de casa o de país, no conseguir una meta con la que nos habíamos ilusionado. Son prácticamente incontables los ejemplos de situaciones cotidianas que pueden propiciarlo.

A veces, el duelo es de una relación que no termina pero sí cambia. En este caso se trata de decir adiós a la relación que teníamos (o que hubiéramos querido tener), para poder relacionarnos de una manera diferente, libre de cargas.

Por tanto, podríamos definir el duelo como el proceso que sigue a cualquier pérdida de alguien o algo que tenía un valor emocional para nosotros.

Duelo normal vs. Duelo patológico

En los manuales de Psicología se suele diferenciar entre duelo normal y patológico. Para ello, se suele aludir a criterios como:

  • Intensidad de las emociones
  • La duración del duelo
  • La aparición de síntomas no habituales

Si bien es cierto que hay procesos de duelo que interfieren de manera más significativa en la vida de las personas que otros, hay algo en estas definiciones teóricas que no me convence.

En mi opinión, tratar de delimitar lo normal de lo patológico puede ser útil para hacernos una idea de la situación. Pero de cara al tratamiento, puede convertirse en un obstáculo, más que en una ayuda. Sobre todo si la persona que está en pleno proceso de duelo siente que experimentar emociones intensas, tener síntomas poco comunes y tardar “mucho” en superarlo implica que no es normal, que está enferma, etc.

Parémonos un momento a reflexionar sobre esta diferenciación entre duelo normal y duelo patológico.

¿Realmente es patológico necesitar meses o incluso años para superar la pérdida de un ser querido?

¿Y si llevábamos compartiendo los últimos 30 años con esa persona?  

¿Realmente es patológico que no experimentemos las emociones asociadas al duelo con la misma intensidad que otras personas?

En mi opinión, ver el duelo de esta manera puede añadir una carga más a la persona que está intentando adaptarse a su nueva realidad.

Quizás sea el adjetivo “patológico” lo que me rechina, ya que coincido en que hay maneras más adaptativas que otras de transitar el duelo. Poder conectar y expresar el propio dolor, la rabia, la tristeza, el miedo, etc., en un espacio seguro y libre de juicios, permite resolver el duelo de manera más satisfactoria que negarlo. En mi artículo sobre la psicoterapia, explico en mayor profundidad la importancia de “mirar nuestro dolor”.

Sin embargo, la persona que niega estar afectada por la pérdida o que incluso niega la pérdida como tal, no está enferma. Es un mecanismo de protección que debemos respetar. De hecho se da en la mayoría de las personas en los primeros momentos tras la pérdida. Pero incluso en aquellas personas que se niegan durante años a aceptar la pérdida, se trata de un mecanismo de protección. Considero que tacharlo de patológico es un error, ya que nos impide conectar con la persona en duelo de manera profunda. 

¿Cuáles son las fases del duelo?

Veamos ahora cuáles son las distintas fases que componen el proceso de duelo.

Desde el enfoque psicoterapéutico con el que trabajamos, la psicoterapia humanista integrativa, el duelo se divide en 9 fases, clasificadas en 3 etapas. Cabe destacar que no es un proceso lineal.  

Etapa Cognitiva

  • Negación
  • Racionalización

Etapa Emocional

  • Rabia/Protesta
  • Tristeza
  • Miedo
  • Aceptación

Etapa de Cierre

  • Perdón
  • Gratitud
  • Fase de Nuevos Apegos

¿En qué consisten las diferentes fases del duelo?

Etapa Cognitiva

Fase de Negación/Protesta

Cuando sufrimos una pérdida, en un primer momento tendemos a negarla. “No puede ser”, “Ayer estuve con él y estaba bien”, etc., son algunos pensamientos que pueden aparecer en nuestra mente.

La negación cumple la función de mantener cierta sensación de control, de que el estatus quo no ha cambiado.

Fase de Racionalización

Cuando perdemos algo o a alguien importante para nosotros, necesitamos entender lo que ha pasado.

Por eso es tan importante no ocultar ni disfrazar la pérdida cuando los niños preguntan. Frases del tipo “se ha ido”, “nos ha dejado”, etc., dificultan que los niños realicen su duelo. Incluso pueden tener la fantasía de que si “se ha ido”, puede que vuelva.

Necesitamos entender que la relación que teníamos ha terminado.

Etapa Emocional

Fase de Rabia

Nuestras relaciones suelen estar compuestas por momentos agradables, pero también por momentos desagradables.

Es normal sentir rabia, incluso envidia hacia quienes no han sufrido esta situación.

Cuando una relación termina, necesitamos poder protestar por el fin de la misma y por aquello que hubiéramos necesitado y no recibimos.

Fase de Tristeza

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La tristeza es la emoción natural asociada a la pérdida. Es muy importante poder expresar nuestra tristeza, llorar, etc.

Frecuentemente, el entorno de la persona que está en duelo intenta animarla. Es normal. No nos gusta ver a nuestros seres queridos sufriendo.

También es posible que ver a la persona triste, nos conecte con nuestra propia tristeza y no queramos sentirla. Pero es importante darle el permiso de expresar su dolor. Sólo así puede seguir procesando la pérdida.

Fase de Miedo

Cualquier pérdida implica un cambio en nuestra vida. En esta situación podemos sentir miedo. “¿Qué será de mi sin esta persona?”, “¿Seré capaz de encontrar otro trabajo?”.

La pérdida nos conecta con nuestra vulnerabilidad y con el miedo a lo desconocido. Por ello, necesitamos poder conectar y expresar nuestros miedos sin ser juzgados por ello.

Fase de Aceptación Emocional

Además de entenderlo la pérdida de manera racional, es necesario aceptarla en un nivel emocional.

Para ello, es necesario haber podido expresar todas las emociones anteriores y tener la sensación de haber “saldado las cuentas pendientes”.

Cuando esto ha sido posible, entramos en una fase generalmente menos intensa a nivel emocional. No es una etapa necesariamente feliz, sino que suele estar marcada por una sensación de paz.

Etapa de Cierre

Fase de Perdón

No se trata de ver con buenos ojos el daño que nos hayan podido causar (por acción o por omisión).

Se trata de haber podido expresar nuestra rabia, rencor, etc., y así librarnos de la necesidad de seguir reaccionando a ese daño.

Fase de Gratitud

 Agradecer lo positivo que vivimos en esa relación, lo que aprendimos, lo que nos enseñó, etc., es fundamental para poder completar el proceso de duelo.

Fase de Nuevos Apegos

Es la última fase del duelo.

En esta fase, ya nos hemos despedido a nivel racional y emocional de la relación que terminó. Nos permite abrirnos a nuevas relaciones sin la carga emocional de la anterior.

¿Cómo superar el duelo?

No existe una receta única para superar una pérdida. Cada persona es diferente y tiene un ritmo y unas necesidades diferentes. No obstante, hay algunos aspectos imprescindibles para que podamos transitar las fases del duelo que acabamos de ver.

Espacio seguro + expresión emociones

Hay duelos que superamos de manera espontánea. Pero también puede ocurrir que suframos una pérdida que no conseguimos procesar. Incluso es posible haber resuelto algunas “capas” de un duelo y que otras hayan quedado pendientes.

Por ello, es muy recomendable contar con un acompañamiento profesional por parte de un/a psicoterapeuta. Lo más importante es que sintamos permiso para expresar lo que necesitemos. Y si no lo sentimos, es muy importante que lo digamos.

Hacer un ritual de despedida

Los entierros y funerales, por ejemplo, son un ritual de despedida que facilita el duelo. Por eso las muertes en las que no se halla el cuerpo suelen ser más difíciles de superar.

Cualquier ritual simbólico que tenga sentido para ti, te ayudará a decir adiós y completar el duelo.

Poner(nos) límites

Este punto está muy relacionado con el anterior. Cuando estamos en proceso de duelo, estamos más vulnerables.

No permitas que te carguen con más responsabilidades de las que puedes asumir en estos momentos. Tampoco te sobrecargues tú mismo/a.

Permitirnos explorarlo y trabajarlo las veces que consideremos necesarias

Un duelo es como una cebolla. Está compuesto por muchas capas.

Por ello, un duelo aparentemente resuelto puede volver a “despertarse” más adelante en nuestra vida. Es una oportunidad para seguir trabajándolo y resolviéndolo de una manera cada vez más profunda.

Terapia de Grupo

Es común escuchar hablar de grupos de apoyo al duelo. Contar con un grupo de personas que hayan experimentado un proceso de este tipo puede ser una gran ayuda. Permite sentirnos comprendidos y validados en nuestras emociones. Además, aporta un entorno protector que facilita el trabajo a nivel emocional profundo y, con ello, una resolución más profunda del duelo. En este artículo de Juan del Valle tenéis más información sobre las ventajas de la terapia de grupo en esta situación. No obstante, esto no significa que la terapia para el duelo tenga que ser necesariamente grupal, sino que ofrece unas condiciones muy favorables.

Bibliografía

del Valle, J. (2011). Estrategias terapéuticas en procesos de duelo. Revista Bonding de Psicoterapia y Counseling. Recuperado de http://bonding.es/estrategias-terapeuticas-procesos-duelo/

Zurita, J. y Chías, M. (2009). El duelo terapéutico: La curación a través del Proceso del Duelo. Madrid, España. Editorial: Sirio

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Christian Payá

Christian Payá

Psicólogo y Psicoterapeuta Humanista Integrativo. Co-Director del Instituto Galene Las Rozas. Miembro de la Asociación De Psicoterapia Humanista Y Counselling De España APHICE. Miembro del equipo docente del Máster en Psicoterapia Humanista Integrativa del Instituto Galene.

2 comentarios en “Duelo: qué es, sus fases y cómo superarlo”

  1. Llevo tiempo buscando en internet artículos que expliquen el duelo y sus fases de manera completa y a la vez sencilla de entender. Gracias. Sus artículos me parecen muy interesantes y accesibles, en general.

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